domingo, 2 de junio de 2013

Mourinho deja al madridismo dividido



La 'era Mourinho' se cerró en el Santiago Bernabéu con más ruido alrededor de su figura que fútbol, y una afición, la madridista, dividida entre el apoyo y el silbido al portugués, que presenció con grada semi vacía el último triunfo del Real Madrid, 4-2 a Osasuna, en el cierre de una mala temporada.

Asegura Florentino Pérez que el madridismo está más unido que nunca. Sabe el presidente reelegido por cuatro años más si no se presenta un candidato antes de la noche de ayer, que su afirmación es una manera de mirar hacia otro sitio y dar la espalda a la realidad. Lo comprobó en el último capítulo de una Liga que el Real Madrid no peleó y ya había perdido en diciembre, en el parón navideño.

El fútbol pasó a un segundo plano. Es la herencia que deja Mourinho, división en el madridismo. Aficionados de espalda al juego para insultar a periodistas señalados por el técnico portugués. Desafíos desde los ultras cantando sin cesar el nombre de Mourinho y siendo respondidos con silbidos del resto de aficionados.

El balance de sus tres años una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa es pobre. El juego con la plantilla de mayor presupuesto en la historia del club tampoco ha mejorado. En favor del técnico portugués, el crecimiento en competiciones como la Copa del Rey y Liga de Campeones, donde el Real Madrid pasó de seis años sin superar octavos a tres semifinales consecutivas.

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