jueves, 18 de abril de 2019

Simeone: "La crítica no es justa, Messi es extraordinario"

El entrenador argentino del Atlético de Madrid Diego Pablo Simeone definió a su compatriota Leo Messi como un futbolista "extraordinario" y subrayó que "la crítica no es justa" con el delantero del Barcelona.

"Respeto todo. Opinar opina todo el mundo. Messi estuvo cerquita de ganar el Mundial. No lo ganó desgraciadamente. Algunos lo critican de manera constante, pero Messi es extraordinario. ¿Cuántos Balones de Oro ha ganado? ¿Cuántos goles ha hecho? ¿Cuántas veces ha logrado darle al Barcelona una manera determinada de jugar? Sin él no sería lo mismo", expuso Simeone en una entrevista en Goal.com.


El técnico colchonero comentó que "Messi tiene en torno al Barcelona la posibilidad de superarse día a día, pero en Argentina no, porque no le potencia porque no tiene un buen entorno para eso".


El preparador colchonero sostuvo, además, la crítica al 10 de la Albiceleste "no es justa".

"En Argentina sobre todo. Todos comparan con Messi. ¿Por qué en Barcelona sí y en Argentina no? Es fácil, en Barcelona hay unos jugadores y un equipo que lo sostienen y en Argentina no existen esos jugadores. Como le pasa a Cristiano Ronaldo en Portugal, porque Portugal no es la Juventus o el Real Madrid. Los equipos fortalecen al gran jugador, es fácil", aseguró el Cholo.

¿Cómo se convirtió Messi en la mejor versión de su carrera?

Lionel Messi volvió a asombrar al mundo del fútbol. Aunque ya parezca noticia vieja, la influencia del número 10 del Barcelona en el rendimiento del equipo crece tanto como las chances que tiene el equipo culé para ganarlo todo en la presente temporada.

Si en el 2007 –cuando silenció al Camp Nou después de emular el gol de Maradona a Inglaterra en el Mundial 86 frente al Getafe– pensábamos que estábamos en presencia de un velocista con la pelota atada a su pie izquierdo, 12 años después la regla cambió. Porque Messi decidió cambiarla.

El rosarino modificó su forma de dominar el juego. En un principio, Lionel se recostaba sobre la banda derecha del ataque para aplicar una jugada que se asemejaba a la de un videojuego de fútbol. Luego fue el turno de asentarse como un 9 de área, que se movía, inquieto, a la espera de que le llegue la pelota clara. Esos fueron los tiempos donde el Barcelona lo manejaban Xavi e Iniesta, mientras Messi anotaba hasta de cabeza, como en la final de la Champions League 2009 frente al Manchester United.

Hace 10 años, el capitán del conjunto blaugrana cerraba un ciclo de ensueño: autor de 38 goles en la temporada, aportó un doblete en el histórico 6-2 en el Bernabéu que sentenció la liga española, anotó uno en la final de la Copa del Rey, el mencionado en la final que se disputó en el Olímpico de Roma y dos más en la Supercopa de España para un Barcelona que se quedó con todos los laureles y fue reconocido como uno de los mejores equipos en la historia de este deporte.

Más cerca en el tiempo, Leo fue mutando a un futbolista “total”, sin posibilidad de recibir una categorización por parte de los rivales, analistas o hasta los propios fanáticos que viajan desde diferentes continentes del planeta para verlo. Continuó siendo un eximio anotador, pero amplió la gama a la hora de convertir.

El 2018 lo cerró como el máximo goleador a nivel mundial: terminó con 51 goles (47 en el Barcelona y cuatro en la selección argentina), y logró un registro sobresaliente. En ocho de los últimos nueve años naturales (de enero a diciembre) convirtió 50 tantos o más en cada uno de ellos. La cuenta marca que anotó 60 en 2010, 59 en 2011, 91 en 2012, 58 en 2014, 52 en 2015, 59 en 2016, 54 en 2017 y los 51 en el último año.

Uno de los puntos que muestra la metamorfosis en el juego de Messi es la evolución que ha tenido en la ejecución de los tiros libres y su efectividad para festejar. A partir de la campaña 2011/2012, el máximo anotador en la historia del Barcelona, se transformó en el principal ejecutor del equipo. En aquella temporada tuvo 49 tiros libres y anotó tres goles de falta. En la 15/16 logró 4 tantos en 42 ejecuciones.

Pero fue en la pasada campaña cuando explotó la valoración de Leo en este aspecto: logró 7 goles en 72 disparos, con un promedio de casi 10 por ciento de efectividad. Por la 2018/2019, a la que todavía le faltan varios partidos por jugar, Messi suma 7 conquistas en 53 encuentros, mejorando el promedio de la pasada temporada.

Líder en el vestuario y en la cancha, desde la despedida de Iniesta, el 10 es el dueño de la pelota del Barcelona. Tal vez, más que nunca desde que debutó el 16 de octubre de 2004, su injerencia en el futuro del equipo es decisiva para las aspiraciones de la institución catalana. En la cima de la liga española con nueve puntos de ventaja sobre el Atlético Madrid, Messi encabeza la tabla de anotadores con 33, 13 más que su compañero y amigo Luis Suárez. En el rubro asistencias, el rosarino también está al frente con 12 pases gol. Él es el mejor y hace mejores a sus compañeros de equipo.

Posicionado como uno de los favoritos para volver a ganar la Copa de Campeones con su club, Messi también se destaca en la competición que reúne a los mejores clubes de Europa. Gracias a los dos tantos frente al United, es el nuevo líder en la tabla de goleadores con 10 en ocho partidos, y tiene muchas chances de quedarse con ese premio.

En lo que va de temporada suma 45 goles (24 en el año calendario), y sus números crecen como la posibilidad que el Barcelona se quede con el triplete. Ya son 597 tantos con la camiseta blaugrana, 110 de ellos en la Champions League.

El Messi 2019 es la mejor versión de su histórica carrera profesional. Y lo es porque no está señalado bajo ninguna posición fija. Todo lo contrario. Sigue siendo dominante como cuando tenía el pelo más largo y no se dejaba crecer la barba, pero ahora maneja todos los aspectos necesarios del juego. Cuando lo cree necesario, sale al rescate de su equipo, y lo hace sin estridencias. Sólo utilizando el valor más preciado que tiene: su amor por el juego y un potencial pocas veces visto en la historia del fútbol.

martes, 16 de abril de 2019

El Barcelona aplastó al Manchester United y avanzó a semifinales

El Barcelona, impulsado por un doblete del argentino Lionel Messi en el primer tiempo, superó en el Camp Nou al Manchester United (3-0) y se clasificó este martes para las semifinales de la Liga de Campeones, algo que no conseguía desde la temporada 2014-15.

Un doblete de Messi en cuatro minutos -entre el 16 y el 20- acercaron al equipo catalán a semifinales al descanso, una clasificación que el brasileño Philippe Coutinho rubricó con un potente disparo en el minuto 61.

domingo, 14 de abril de 2019

Barcelona iguala con Huesca (0-0), pero no corre peligro la primera posición en España

El Sevilla triunfó en un vibrante derbi con el Betis (3-2), con toda la tensión y la intensidad de un duelo que desborda pasiones y ambición, en contraste con la relajación que demostró el Barcelona, que, con la Liga ya decidida, sintió las rotaciones, miró a la Liga de Campeones y sólo empató con el Huesca (0-0).

Sin nada en juego en la cima, donde el conjunto azulgrana tiene aún nueve puntos de ventaja sobre el Atlético de Madrid, que superó al Celta (2-0), con una fórmula ya habitual, las paradas de Jan Oblak más el gol de Antoine Griezmann y Álvaro Morata.

Se hace impesado que el Barcelona pierda la opción de conseguir el título, por los 74 puntos que tiene ante los 65 del Atlético de Madrid, a seis fechas del final.

jueves, 11 de abril de 2019

Barcelona le sacó ventaja mínima al United en la ida

No fue el mejor Barcelona, no fue el mejor Manchester United y, en esa igualada, los azulgranas tienen más calidad; de ahí que una combinación Messi-Suárez, unida a un fallo del rival, fuese suficiente para que el Barcelona asaltase Old Trafford (0-1) y cobre ventaja para la vuelta.

Un gol de Luke Shaw en propia puerta, anulado en principio y validado por el VAR, bastó para que el Barcelona consiguiese la primera victoria de su historia en Old Trafford y para que agrande su favoritismo en estos cuartos de final de la Liga de Campeones.

El partido siguió el curso marcado y remarcado en la previa. Un Barcelona posesivo con la pelota y un United agazapado y firmando desde el primer momento el pacto de no agresión.

La única laguna de los azulgranas llegaba en la unión entre los centrales y un desconectado Busquets. El pivote no encontraba salida clara a la pelota y errores suyos daban el único peligro que poseía el United.

El plan de Solskjaer hizo aguas y quedó en evidencia como ya le ocurrió contra el Paris Saint Germain, pero esta vez no había una cadena de errores del rival que lo subsanasen.

Atrapados en su propia estrategia, el United reculó y se dio cuenta de que los intrascendentes McTominay y Fred eran incapaces de frenar el ataque visitante.

Cuando Busquets recibió en tres cuartos, levantó la pelota buscando a un insólitamente desmarcado Messi. El argentino controló largo y se quedó con la única opción de un centro atrás. Suárez la picó buscando la entrada de Coutinho, pero Shaw desvió el balón a su propia portería. Algo casi inapreciable a primera vista, por lo que el linier levantó la bandera y anuló el tanto.

Se sucedieron entonces las burlas de los aficionados del United a los del Barcelona, olvidando quizás, que ahora hay VAR. En cuestión de segundos, Rocchi, el colegiado, dio validez al gol y arruinó las esperanzas de los ‘Diablos Rojos’, que pese a su inoperancia en ataque tuvieron el empate en una jugada muy similar a la que Diogo Dalot no apuntilló. Es la diferencia de jugarte las castañas en el área con Suárez o con un lateral.

A todo esto, De Gea, desapercibido hasta entonces, salvó el segundo con una parada de balonmano un remate de Coutinho y permitió que el United saliese con vida a la segunda parte.

Ahí tiró de algo más de orgullo el equipo mancuniano. Fuera porque de verdad llevaban peligro en cada acercamiento o porque su hinchada gritaba de tal manera que lo parecía, porque disparó sobre la meta de Ter Stegen hubo pocos.

Sí pudo romper su racha de más de tres años sin marcar fuera de casa Suárez, pero un disparo suyo delante de De Gea se marchó al lateral de la red.

El United enseñó sus costuras y el Barcelona no quiso o no pudo rasgarlas al tiempo que Gerard Piqué despejaba todas las intentonas inglesas. La vuelta, el próximo martes 16 de abril. Solskjaer buscará otro imposible, pero hay milagros que solo ocurren una vez en la vida.

– Ficha técnica:

0 – Manchester United: De Gea; Young, Lindelof, Smalling, Shaw; Pogba, Dalot (Lingard, m.74), Fred, McTominay; Rashford (Pereira, m.85) y Lukaku (Martial, m.68).

1 – Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Alba; Busquets (Aleña, m.93), Rakitic, Arthur (Roberto, m.66); Messi, Suárez y Coutinho (Vidal, m.65).

Goles: 0-1. Shaw, p.p m.12.

Árbitro: Gianluca Rocchi (ITA) amonestó a Shaw (m.20), Lingard (m.74) y Smalling (m.86) por parte de los locales y a Busquets (m.18) y Vidal (m.71) por parte de los visitantes.

Incidencias: Partido correspondiente a la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en el estadio de Old Trafford (Mánchester).

Barcelona ganó con lo justo al Manchester United

No fue el mejor Barcelona, no fue el mejor Manchester United y, en esa igualada, los azulgranas tienen más calidad; de ahí que una combinación Messi-Suárez, unida a un fallo del rival, fuese suficiente para que el Barcelona asaltase Old Trafford (0-1) y cobre ventaja para la vuelta.

Un gol de Luke Shaw en propia puerta, anulado en principio y validado por el VAR, bastó para que el Barcelona consiguiese la primera victoria de su historia en Old Trafford y para que agrande su favoritismo en estos cuartos de final de la Liga de Campeones.

El partido siguió el curso marcado y remarcado en la previa. Un Barcelona posesivo con la pelota y un United agazapado y firmando desde el primer momento el pacto de no agresión.

La única laguna de los azulgranas llegaba en la unión entre los centrales y un desconectado Busquets. El pivote no encontraba salida clara a la pelota y errores suyos daban el único peligro que poseía el United.

El plan de Solskjaer hizo aguas y quedó en evidencia como ya le ocurrió contra el Paris Saint Germain, pero esta vez no había una cadena de errores del rival que lo subsanasen.

Atrapados en su propia estrategia, el United reculó y se dio cuenta de que los intrascendentes McTominay y Fred eran incapaces de frenar el ataque visitante.

Cuando Busquets recibió en tres cuartos, levantó la pelota buscando a un insólitamente desmarcado Messi. El argentino controló largo y se quedó con la única opción de un centro atrás. Suárez la picó buscando la entrada de Coutinho, pero Shaw desvió el balón a su propia portería. Algo casi inapreciable a primera vista, por lo que el juez de línea levantó la bandera y anuló el tanto.

Se sucedieron entonces las burlas de los aficionados del United a los del Barcelona, olvidando quizás, que ahora hay VAR. En cuestión de segundos, Rocchi, el colegiado, dio validez al gol y arruinó las esperanzas de los ‘Diablos Rojos’, que pese a su inoperancia en ataque tuvieron el empate en una jugada muy similar a la que Diogo Dalot no apuntilló. Es la diferencia de jugarte las castañas en el área con Suárez o con un lateral.

A todo esto, De Gea, desapercibido hasta entonces, salvó el segundo con una parada de balonmano un remate de Coutinho y permitió que el United saliese con vida a la segunda parte.

El United enseñó sus costuras y el Barcelona no quiso o no pudo rasgarlas al tiempo que Gerard Piqué despejaba todas las intentonas inglesas. La vuelta, el próximo martes 16 de abril. Solskjaer buscará otro imposible, pero hay milagros que solo ocurren una vez en la vida.

EFE

miércoles, 10 de abril de 2019

Messi será examinado por fuerte golpe en el pómulo contra el Man United

El capitán barcelonista Leo Messi será examinado mañana jueves tras sufrir un fuerte golpe en el pómulo que le ha causado un fuerte hematoma, según confirmó el técnico barcelonista Ernesto Valverde después del partido.

El central Chris Smalling le dio un golpe a Messi en un salto de cabeza, lo cual motivó que el argentino se retirara del terreno de juego durante unos minutos en el primer tiempo a causa de una hemorragia nasal.

Regresó poco después, pero se apreció una inflamación en la zona. "¿Si le ha condicionado en su juego? Evidentemente cómodo no ha estado", dijo Valverde a Movistar Liga de Campeones.

"Ha sido un golpe fuerte y tiene un hematoma importante", dijo Valverde. Messi sirvió a Luis Suárez en el 0-1, que desvió Shaw. En la segunda parte tuvo un lanzamiento de falta que puso en peligro a David de Gea.