viernes, 6 de marzo de 2015

El Barça de la 3ª vía, el Messi de la 4ª dimensión



El Barça que cerró en Villarreal su pase a la final de Copa con su octava victoria consecutiva en el torneo (todos los encuentros jugados) mostró un nuevo registro respecto a los últimos partidos.

Ni toque ni vértigo, se apuntó a la especulación, frenando en la medida de lo posible el ritmo que quisiera imprimir el rival y dejando pasar los minutos de manera plana. Lo hizo, eso sí, porque de entrada sentenció el partido, y la eliminatoria, con una jugada supersónica. Ideada y conducida por Messi, el Michael Jordan de un equipo entregado sin disimulo a su liderazgo.
Messi ya no es aquel pibe que encandiló con un fútbol soberbio hace 10 años bajo el manto de Rijkaard y que en la época dorada del Barça de Guardiola alcanzó la leyenda. Hoy, en su madurez futbolística, es el dueño absoluto del fútbol azulgrana y quien decide el cómo y el cuándo. Y sospechando que el Villarreal pudiera suspirar con la remontada convino que nada mejor que acabar con su sueño por la vía rápida.
Leo apenas tocó 35 balones en la primera mitad de El Madrigal. Pero precisó solamente dos intervenciones para sentenciar. En el primer minuto avisó a los suyos recuperando un balón en el costado derecho de la defensa y al cabo de 120 segundos oteó el horizonte desde su trono de esa banda derecha del ataque, aceleró con tres pasos supersónicos y regaló una asistencia digna del mejor Magic Johnson para que Neymar diera el golpe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario