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sábado, 18 de mayo de 2013

Mourinho cierra un fin de ciclo errático



Una Supercopa a lo largo de un curso no parece suficiente para un equipo que sueña desde hace más de un decenio con levantar su décima Copa de Europa. Prácticamente, para eso fichó Mourinho por el Real Madrid. Y, si se materializa el camino que parece llevar el portugués, el de salir del club al finalizar el curso, su paso por la entidad blanca estará más cargada de polémicas que de títulos.

Dejará en las vitrinas una Copa del Rey, una Supercopa y una Liga, su trofeo más valioso porque se lo arrebató al mejor Barcelona de todos los tiempos. Y en tres ocasiones, condujo al Real Madrid hasta las semifinales de la Liga de Campeones, un hecho inédito para el cuadro blanco en casi toda la primera década del siglo veintiuno.

Todo eso no puede disfrazar todos los problemas que dejará atrás.

Muchos son los encontronazos que ha tenido a lo largo de su historia madridista. Siempre pudo controlarlos a su manera, pero Mourinho parece cansado de tanta lucha sin demasiados resultados.

En todo este tiempo chocó con entrenadores, árbitros, jugadores propios y ajenos, instituciones, periodistas e incluso miembros del club como Jorge Valdano. Sus últimas confrontaciones las ha tenido con el capitán Iker Casillas y hasta con uno de sus fieles, el portugués Pepe.

El primero ahora vive en el banquillo. La llegada de Diego López cuando estaba lesionado y sus enormes actuaciones, dieron sentido al técnico luso para hacer algo que antes sonaba mal. Cuando no estaba el ex portero del Villarreal, Antonio Adán llegó a sentar a Casillas porque estaba en mejor forma. Después, Adán, en ocasiones ni ha llegado a ser el tercer guardameta.

Pepe salió en defensa de Casillas y lo ha pagado con la grada.

Sin estar en forma, y Mourinho siempre dice poner a los que están en mejor estado, jugó en Dortmund en el once titular y Robert Lewandowski hizo estragos en la portería del Real Madrid. En la única final que han jugado los blancos este año, prefirió tener en el banquillo a Ricardo Carvalho. Pepe estuvo en la grada.

Mientras, Mourinho evidenció una aparente desgana en el banquillo. Sólo salió una sola vez para protestar al árbitro y fue expulsado. Fue su bagaje en toda la final. Antes, en el anterior encuentro que dirigió a su equipo en el Bernabéu, una gran parte del público le silbó cuando sonó su nombre por megafonía. Contra el Atlético ni asomó la cabeza, sólo para marcharse hacia el túnel de vestuarios.

A su lado, Diego Pablo Simeone no dejaba de dar órdenes, de hacer gestos, de moverse nervioso de un lado a otro. Era el contraste de un entrenador que quería salir al campo a jugar con otro que mostró una sensación de abandono visible.

Y mientras, el Atlético de Madrid se dedicó a remontar el gol de Cristiano Ronaldo, otro que acabó desquiciado, fuera de juego y también expulsado. Diego Costa y Joao Miranda marcaron para dejar al Real Madrid huérfano de trofeos este año. Al final, sólo levantó una Supercopa, un título menor.

Aquel fue el único fruto de una temporada que no pudo salvar la Copa del Rey. La imagen de Mourinho nervioso marchándose del campo fue el reflejo de un curso madridista dirigido por un entrenador que completa un fin de ciclo errático. Su despedida, como su paso por el club, también fue polémica.

EFE

viernes, 17 de mayo de 2013

Video Real Madrid 1 - Atletico de Madrid 2, Atletico de Madrid Campeon



El Atlético de Madrid saldó cuentas pendientes, con la historia y con su vecino, para conquistar su décima Copa del Rey, la primera después de diecisiete años, tras derribar en la prórroga al Real Madrid (1-2).

Los goles de los brasileños Diego Costa y Miranda acentuaron la condición de ganador del equipo rojiblanco en las citas grandes, en las finales, un aspecto cargado en el debe de su preparador, Diego Pablo Simeone, capaz de transmitir ese poder en sus jugadores.

Se notó la mano de El Cholo. Sobre todo en el tramo final. En los 30 minutos extra de un partido que acabó enredado y con los banquillos agitados, con la expulsión de Cristiano Ronaldo después de dar una patada en el aire a Gabi.

La acción resumió el fin de un Madrid desquiciado. Presa de la precipitación y de una oportunidad, la última, que se le marchaba en un curso con más sombras que luces. Ronaldo emprendió el mismo camino que su técnico, José Mourinho, que fue echado del banquillo en la segunda parte. Por protestar.

Thibaut Courtois mucho tuvo que ver en que el Atético Madrid enterrara el maleficio y conquistara la Copa. Fue decisivo en la prórroga. Antes, también los palos.

Los duelos ante el Real Madrid era la asignatura pendiente de El Cholo, incapaz de acabar con la barrera psicológica que aturde a los rojiblancos cada vez que se encuentra enfrente con el cuadro blanco. Ese asunto quedó saldado también en el estadio Santiago Bernabeu, donde el Atlético agigantó, de paso, su leyenda en las finales de Copa. Es la cuarta que conquista a su vecino en su santuario.

De paso, el Atleti acentuó las miserias madridistas. El equipo de Jose Mourinho echa el cierre de vacío. Agarrado a la Copa como última oportunidad de salir airoso del curso, cerró el ejercicio frustrado, con un vestuario agitado y un técnico distanciado de sus jugadores y peleado con el mundo. Emprenderá su marcha del club por la puerta trasera, sin objetivos cumplidos y un currículo discreto. Una Copa del Rey, una Liga y una Supercopa. Ni más ni menos.

El balón se puso en juego y el Atlético Madrid ejecutó una presión intensa que presumió una declaración de intenciones diferente a la prevista. Más tendente a la de las finales jugadas con Diego Simeone en el banco que a las presumidas en los partidos entre estos dos equipos.
Fue un espejismo. Un atisbo ficticio que duró lo que tardó el Real Madrid en tomar el balón. El cuadro blanco, con Luka Modric como director, movió el juego y cercó el área de Thibaut Courtois. No acabó de definir las acciones. Pero en uno de los saques de esquina que forzó encontró el gol. Sacó Mesut Ozil y Cristiano Ronaldo se deshizo de Diego Godín para adelantar al equipo blanco con un gran remate de cabeza.

Hasta ese momento, el cuarto de hora inicial, el Atlético Madrid apenas divisó el área de Diego López. No tuvo continuidad la superioridad madridista, que pretendió rentabilizar su ventaja. Demasiado pronto. El cuadro de Simeone reaccionó. Adelantó sus líneas y empezó a encontrar al colombiano Radamel Falcao. El ariete asumió el liderazgo que se le presume mientras el centro del campo rojiblanco se ordenó y solidarizó en la presión. El Atleti tomó el mando.

No aprovechó, sin embargo, la banda de Michael Essien, donde el cuadro de Jose Mourinho fue incapaz de disimular sus carencias. El Real Madrid, lejos de rentabilizar su ventaja para jugar a su antojo, con contraataques ordenados, quedó a merced de su rival.

Despreció el balón el Real Madrid. Diego López, el meta, era el encargado de sacar la pelota con lanzamientos largos, al azar. Sin destino.

Así, a la primera que tuvo empató el Atlético. Una demostración de Falcao, en el centro del campo. Resguardó el balón y dejó en evidencia a Albiol y a Sami Khedira para regalar un centro perfecto a Diego Costa. El brasileño no perdonó. Cruzó el balón a Diego López.

El choque se abrió en el tramo final previo al intermedio. Un disparo de Ozil desde la frontal pudo poner por delante de nuevo al equipo blanco. Pero su tiro, mordido, pegó en el palo.

La reanudación arrancó con una advertencia rojiblanca. Un disparo de Filipe Luis a un centro lateral de Gabi que salió rozando el palo derecho de Diego López. Para entonces hacía tiempo que el equipo de Simeone se había quitado los complejos de encima.

Pero más clara fue la que tuvo el Madrid a continuación. Después de una acción de Ronaldo y un remate a puerta vacía de Karim Benzema que dio en el palo. El rechace lo recogió Ozil. Juanfran sacó bajo palos.

Con el partido roto y las estrategias al margen el choque se sumió en la emoción. La suerte volvió a aliarse con el cuadro rojiblanco por tercera vez en un lanzamiento de falta de Cristiano. El palo volvió a salvar a Courtois.

El tramo final encendió la tensión. Con Jose Mourinho fuera del banquillo, expulsado por protestar y un puñado de tarjetas amarillas, alta tensión, el partido quedó al amparo de una jugada aislada y abocado a la prórroga.

El Real Madrid dio un golpe de timón al once para afrontar los 30 minutos extra. Tres cambios de golpe. Álvaro Arbeloa, Gonzalo Higuaín y Ángel Di María. Coentrao, Benzema y Modric, uno de los más aseados del conjunto blanco, se marcharon al vestuario. El Atlético empezó con los mismos del inicio.

Diego Costa tuvo el partido en sus botas. Un pase de Koke le situó delante de Diego López. Finalizó mal el brasileño. Tiró a las manos del meta, en dos ocasiones.

No falló después Miranda, de cabeza, que aprovechó un pase lateral de Koke en plena avalancha rojiblanca, más entero y seguro en la prórroga.

Las prisas acuciaron a un Madrid desordenado aunque pudo empatar en un remate a bocajarro de Higuaín que salvó Courtois. El meta belga se agigantó después aún más. A tiro de gol de Mesut Ozil que desvió de forma imposible.

El partido se lió al final. Presa de la precipitación y de la impotencia, Cristiano Ronaldo fue expulsado. Los banquillos se agitaron. El Real Madrid fue incapaz y el Atlético conquistó la Copa.

Video Real Madrid 1 - Atletico de MAdrid 2 (Gol de Joao Miranda)


RMA 1-2 ATC por GoalF

Video Real Madrid 1 - Atletico de Madrid 1 (Gol de Diego Costa)


RMA 1-1 ATC por fgoal

Video Real MAdrid 1 - Atletico de Madrid 0 Gol de Ronaldo


RMA 1-0 ATC por fgoal

El padre de Neymar confirma contactos con el Barça y el Real Madrid

Neymar da Silva, padre y agente del futbolista del Santos, ha confirmado que mantuvo contactos con el Barcelona y el Real Madrid, que compiten por fichar al joven delantero brasileño, informa hoy el diario deportivo Lance.

"Hablé con ellos (en alusión a los dos grandes clubes españoles), pero no hay nada confirmado. Neymar está centrado en la final del campeonato paulista", que este domingo el Santos disputará frente al Corinthians, dijo el padre del jugador.

Lance confirmó que Neymar da Silva se reunió este jueves con el director de fútbol del club catalán, Raúl Sanllehí, quien está en Brasil con la misión de acelerar la contratación del delantero, de acuerdo a distintas versiones publicadas por medios locales. Según Lance, en la reunión participaron también los empresarios André Cury, identificado como representante del Barcelona en Brasil, y Marcos Malaquías, un hombre cercano al club azulgrana y que fue responsable, hace años, de los fichajes de Keirrison y Henrique.

Este jueves, el empresario Delcir Sonda, propietario del 40 por ciento de los derechos de Neymar, aseguró en declaraciones a "RAC1" que deberían cambiar "mucho las cosas" para que Neymar no fiche por el Barcelona.

Las conjeturas sobre el posible negocio se han disparado esta semana por el viaje a Brasil de Raúl Sanllehí y rumores de que el joven jugador parecería dispuesto a emprender la aventura europea, algo que hasta hace pocos meses aseguraba que sólo haría después del Mundial de 2014.

Xavi Hernández. Defiende a Iker Casillas, el arquero de Real Madrid, y su compañero en la selección.

El centrocampista del Barcelona Xavi Hernández ha dicho que le sabe "fatal" la situación por la que atraviesa el portero del Real Madrid Iker Casillas y que este “no merece” ser suplente.
Preguntado sobre si, como dijo su compañero de equipo Andrés Iniesta, le disgustaba la situación en la que se encuentra Casillas en el conjunto blanco, Xavi ha sido tajante: "Claro, como a todo el fútbol español".
“Nos sabe mal en un tío tan importante, aunque en mi caso quizá no sea objetivo, porque tengo amistad con él. Pero me sabe fatal”, ha dicho Xavi en una rueda de prensa en la ciudad deportiva.
A su juicio, “en septiembre pedían el Balón de Oro para él y ahora parece que no cuente para nada. El fútbol da muchas vueltas. Es un amigo, un compañero, un buen tío y un referente del fútbol español. No se lo merece”, sostuvo.

DE MOURINHO NO DIJO MUCHO
Precisamente sobre el otro actor de ese conflicto en el principal rival, el técnico José Mourinho, el centrocampista no ha querido opinar al ser preguntado por la posible salida del portugués.
“No sé, no me puedo imaginar, no sé si se va, quién viene, no sé nada. Evidentemente, nosotros queremos seguir compitiendo y ganando títulos. No hemos dejado de ganar títulos en la era de Mourinho en el Madrid, por lo que no sé si será bueno que se vaya o se quede en el Madrid”, señaló