miércoles, 9 de agosto de 2017

Real, invencible en Europa



El Real Madrid extendió su fiabilidad en finales europeas, guiado por una exhibición futbolística de Isco para tumbar a un luchador Manchester United en la final de la Supercopa de Europa (2-1), en la conquista del primer título en el inicio de un duro camino al soñado sextete.

La transformación del Real Madrid, el mayor devorador de títulos del mundo, en cuanto se le presentó el primero de los seis que tiene a tiro esta temporada, dejó en el olvido las malas sensaciones de pretemporada.

Casemiro estaba destinado a marcar. Se topó con el travesaño en su primer intento, en córner rematado con la testa a los 16 minutos, buscó la escuadra desde una esquina del área en el segundo y al tercero no perdonó. Encontró un pase perfecto de Carvajal para castigar a un Manchester que se quedaba sin soluciones. De zurdazo cruzado superó a De Gea.

La gloria estaba reservada para Isco. La merecía. En un palmo encaró rivales, inventó una pared con Bale y definió bien ante De Gea (2-0).

Fue cuando tiró de orgullo el Manchester United y con corazón resucitó el duelo. Keylor no supo atajar un disparo seco lejano de Matic. Dejó el balón muerto donde un portero nunca debe dejarlo y Lukako fusiló a placer.

Cristiano entró a siete del final más siete de descuento que dejaron una parada de Navas a Fellaini y una acción magistral de Lucas Vázquez que perdonó Asensio. El equipo de Zidane cerró una nueva muestra de grandeza en finales y consiguió su cuarta Supercopa de Europa.

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