viernes, 2 de junio de 2017

La evolución táctica de Zidane reta a la ‘Juve’

La final de la Liga de Campeones entre Juventus y Real Madrid presenta un nuevo desafío táctico para Zinedine Zidane, que ha ido creciendo con un sistema que modifica según sus titulares, reforzado en el centro gracias a la entrada de Francisco Alarcón, ante un maestro de la permutación como Massimiliano Allegri.

Ninguno tenía fácil triunfar en el banquillo de dos de los gigantes de Europa. Zidane encontró a un vestuario crispado, en contra de los métodos de Rafa Benítez y con la autoestima baja.

Allegri retomó la complicada herencia que siempre deja el adiós de un ídolo, Antonio Conte, que dejaba logros difíciles de igualar.

Un reto para un técnico con tintes milanistas, que se ganó a la afición con maestría táctica y una variedad de sistemas que ha enriquecido al equipo.

Los primeros pasos de Zidane consistieron en devolver la ilusión e instalar en la felicidad al madridismo.

Sus jugadores pasaban a tener un técnico al que habían admirado como futbolista y se volcaron con él para que hiciese un curso acelerado en la élite.

Las rotaciones masivas, la gestión de un vestuario de estrellas, el cambio de posición de Cristiano Ronaldo a la zona del nueve y convencerle de que tenía que descansar en muchos partidos, la forma de manejar una plantilla en la que 21 jugadores sintieron que podían jugar en cualquier momento, se sumó a una evolución táctica.

Del inamovible 1-4-3-3 por la presencia de Gareth Bale, se pasó por las lesiones del galés a un 4-4-2 que daba mayor equilibrio, un fútbol menos directo y mayor protagonismo a jugadores de mucho arte en el centro de la cancha.

SOLIDEZ DEFENSIVA

Massimiliano Allegri consiguió la evolución del clásico 1-3-5-2 del Juventus, a un 1-4-2-3-1, en el que manteniendo intacta la fuerza defensiva del bloque, le añadió mayor potencia ofensiva.

Explotando el juego por bandas con Dani Alves o Guillermo Cuadrado, convenciendo a Mario Mandzukic a trabajar en la banda izquierda y no perder sus cualidades de delantero.

La zona del nueve pertenece a Gonzalo Higuaín y a la magia de Paulo Dybala, que aparece por cualquier rincón para golpear.

Es la ‘conexión argentina’ que asegura gol. Al peligro ofensivo le añade Allegri una fiabilidad defensiva inigualable en Europa.

Solo tres goles en toda la Liga de Campeones, y uno de ellos estando la semifinal resuelta ante Mónaco.

La leyenda Gianluigi Buffon bien protegida por una defensa con sabor a clásico italiano. Andrea Barzagli, Leonardo Bonucci y Giorgio Chiellini en plena armonía tras años jugando juntos.

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